Cuando trabajas con el cuerpo, el problema no es solo el esfuerzo.
El problema es que la zona lumbar aguanta TODO:
– el peso
– los movimientos repetidos
– las malas posturas
– las horas de pie
Con el tiempo, la espalda se cansa.
Los músculos se tensan.
La presión va directa a los nervios.
Y ahí aparece el dolor constante.